Todo tiene un sentido, hasta lo que parece desastroso o un error nunca lo es. Es la forma o movimiento perfecto para lo que tu alma desea manifestar. Y no está en relación directa con lo que, en un principio, te pueda parecer. El resultado depende de como desees vivirlo.
Cree en ti y en la fuente divina universal.
Acepta lo que surge. Puedes preguntarte: ¿Por qué he manifestado vivir esta experiencia? ¿Qué
aprendizaje o cambio trae para mi?
Observa y permite que la comprensión se haga por si sola, no la pongas mente, siente y fluye.
Intenta estar presente y espera siempre lo mejor.
Cuando te atreves a observar y aceptar lo que es, surge la comprensión, lo transformas en amor.

0 comentarios:
Publicar un comentario